Un monstruo de mil cabezas

El mejor estreno de este fin de semana es sin duda Un monstruo de mil cabezas, película mexicana dirigida por Rodrigo Plá y escrita por Laura Santullo.

La premisa es simple: si está en riesgo la salud de un miembro de nuestra familia somos capaces de lo que sea. La frustración, la impotencia, la ira y el dolor son ingredientes explosivos para que brote en nosotros un sentimiento primitivo, otra persona que es un ser casi irracional. Es algo común al género humano y, por cierto, los animales lo tienen también.

Un monstruo de mil cabezas es el cuarto largometraje de Rodrigo Plá. En las cuatro ha colaborado con Laura Santullo, quien es una talentosa escritora que encuentra en situaciones cotidianas una veta muy rica para contar historias.

En La zona, de 2007, aborda el tema de las casas fortificadas convertidas en condominios horizontales, en los que la inseguridad y la creciente incompetencia de las autoridades por combatirla han orillado a los habitantes a organizarse en pequeños —o grandes— ghettos, con su propia administración de la justicia y la autoridad.

En Desierto adentro, de 2008, el protagonista es un hombre que está buscando la forma de redimirse y lavar sus culpas. La demora, de 2012, cuenta una historia muy humana en torno a una hija y su relación con el padre anciano que se ha convertido en una carga.

Un monstruo de mil cabezas sigue a Sonia, en una gran interpretación de Jana Raluy. Está casada y tiene dos hijos adolescentes. Su esposo lleva años luchando contra el cáncer y Sonia necesita que la compañía de seguros, a la que le ha pagado por más de 15 años, absorba el costo de un medicamento con el que su marido está reaccionando. Como lo haría cualquiera, Sonia reúne los resultados de los estudios y sus comprobantes y expone su caso a la aseguradora que se niega a pagar y la evade abiertamente.

En su desesperación e impotencia, Sonia se convierte en una suerte de Dr. Jekyll and Mr. Hyde, y se transforma en una persona peligrosa y violenta que no aceptará un “no” por respuesta. Acompañada por su hijo Darío, Sebastián Aguirre, toca puertas que se le cierran, y su ira se hace incontrolable mientras el ritmo de la película entra en un in crescendo, como la furia de esta mujer con la que como espectadores sentimos una identificación inmediata. De un exceso a otro, Sonia echa a andar un mecanismo trágico que no puede detener.

Plá y Santullo desarrollan un interesante ejercicio, pues la película es un gran flashback, que se sugiere mediante las voces en una declaración ministerial de los diferentes personajes que van cruzándose por su camino en las escasas 24 horas que dura su periplo.

Con sutiles toques de humor negro, el hijo y la madre van de una oficina a otra, de un médico a otro. Los acompañan en el reparto Emilio Echevarría, Úrsula Pruneda, Daniel Giménez Cacho, Hugo Albores y Marisol Centeno.

Con varios premios en diferentes eventos nacionales e internacionales Un monstruo de mil cabezas es una película muy bien contada que no puede perderse.

© EXCELSIOR | Lucero Solórzano | 09-12-2016